Las familias reclamaron respuestas por escrito y cuestionaron la aplicación de las medidas anunciadas. Dentro del establecimiento se desarrollaba una reunión con familiares del niño y autoridades educativas.

Unas cuarenta personas se concentraron en la mañana de este martes frente a la escuela Vélez Sarsfield de Concordia, sobre calle Mitre, a pocos metros de Presbítero del Castillo, para acompañar a la familia del niño que habría sufrido un presunto abuso y exigir precisiones sobre las medidas de seguridad dentro del establecimiento.
La manifestación se desarrolló de manera pacífica, con carteles que expresaban “Exigimos seguridad para los niños y niñas que concurren a la escuela” y “La escuela debe ser un lugar seguro”. Mientras las familias permanecían frente al ingreso, en el interior se realizaba una reunión entre familiares del alumno, una supervisora y autoridades de la institución.
Marcia, mamá de una alumna, explicó a Diario Río Uruguay que se acercó para acompañar a la familia y solicitar información formal. “Vine a buscar un comunicado por parte de la escuela de las medidas que se van a adoptar a partir de lo sucedido, que nos transmitan un mensaje de tranquilidad y de seguridad”, expresó.
Un pedido de respuestas por escrito
La madre sostuvo que las familias no habían recibido una comunicación oficial sobre las disposiciones anunciadas públicamente. “Queremos básicamente manifestar nuestro acompañamiento, nuestro apoyo a la familia del niño afectado y que la escuela nos brinde algún comunicado oficial y formal de las medidas preventivas”, señaló.
Uno de los puntos cuestionados fue la modificación de los horarios de recreo para evitar que los alumnos mayores compartan esos espacios con los más pequeños. Según Marcia, algunas madres consultaron a sus hijos y recibieron como respuesta que los recreos continuaban desarrollándose en los mismos horarios. “Quizás es intención del cuerpo directivo adoptar estas medidas, pero no tenemos, insisto, un comunicado oficial de la escuela, por escrito”, remarcó.
Durante la concentración también se reunieron firmas para un petitorio dirigido a la supervisora. Entre las propuestas mencionadas figuraban recreos diferenciados, baños destinados a distintos grupos de edades y mayor acompañamiento docente cuando los niños concurren a los sanitarios. Marcia afirmó que, según su conocimiento, se estaba enviando a los pequeños de a dos al baño, una disposición que consideró insuficiente.
Cuestionamientos al trato recibido
Otra de las madres, identificada como Yanina, cuestionó las respuestas que aseguró haber recibido durante una reunión realizada la semana anterior. “Vinimos a buscar empatía, más que nada, y un mensaje de seguridad y tranquilidad, y no lo encontramos”, manifestó.
La mujer atribuyó a la directora una respuesta que rechazó: “Cambiá a tus hijos de escuela”. Frente a eso, planteó que las familias esperan garantías para que sus hijos puedan continuar asistiendo al establecimiento. “Vos abrís las puertas y decís: ‘Bueno, vengan, vamos a hablar, busquemos solución’”, expresó sobre el diálogo que reclamaban.
Por su parte, Eva, mamá de una alumna de primer grado, relató que el lunes varias madres permanecieron durante horas frente a la escuela sin obtener las respuestas que buscaban. Además, denunció que desde el interior les tomaban fotografías y se burlaban de ellas. “Nos sentimos mal por exigir respuestas nada más”, sostuvo.

Los antecedentes de la denuncia
La concentración se produjo luego de que la semana pasada trascendiera una denuncia por un presunto abuso entre alumnos del establecimiento. El director departamental de Escuelas, Alejandro Ramírez, confirmó que se activaron los protocolos y que el caso se encuentra bajo intervención judicial, con participación de la Comisaría del Menor y el Ministerio Pupilar.
En las declaraciones difundidas el lunes, Ramírez había informado que se modificaron los horarios de recreo para evitar el contacto entre los estudiantes involucrados y los niños más pequeños. También señaló que se concedió un cambio de turno solicitado por la madre del alumno que habría resultado afectado.
Sin embargo, las madres entrevistadas este martes manifestaron que no podían corroborar la aplicación de los cambios anunciados y reiteraron el pedido de una comunicación escrita. Al momento del móvil, aguardaban la finalización de la reunión que se desarrollaba dentro de la escuela para conocer qué respuestas recibirían a sus planteos.
Fuente DRU
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