“Tratando de caer en lo que sucedió. Es algo que nunca habíamos visto en el pueblo”, intentó graficar el secretario de Gobierno de La Criolla, Antonio Rafael Panozzo, tras el fenómeno climático que afectó a esa zona en la madrugada del sábado.
:format(webp):quality(40)/https://elheraldocdn.eleco.com.ar/media/2026/07/temporal_2.webp)
“Los destrozos son muchos. Estamos tratando de llevarle solución a la gente. Nunca se registró un fenómeno igual. Fue inusual para todos”, apuntó en diálogo con Radio Chajarí.
“Nunca vi una cosa igual”, expresó por su parte Walter Silva, un productor oriundo del lugar.
El alcance de las ráfagas de viento volaron los techos no sólo de las viviendas precarias sino también de aquellas de estructuras sólidas. El funcionario municipal indicó que son 35 las casas afectadas en tanto que ocho casillas de madera desaparecieron por completo.
Para dimensionar la magnitud del fenómeno, que se focalizó a las 2: 30 horas aproximadamente del sábado, comentó que movió un container unos 30 metros. Hubo personas lesionadas, con golpes, heridas leves y también con quebraduras, además de lamentar el fallecimiento de una mujer tras caer un árbol sobre su vivienda. Algunos de los afectados están refugiados en un jardín maternal que tiene el municipio. En la tarde de este lunes, el servicio eléctrico aún estaba interrumpido en algunos sectores.
Viviendas
Con respecto a la recuperación de las viviendas, el secretario de Gobierno comentó que necesitarían entre 300 y 400 chapas para la reconstrucción, y manifestó su impotencia porque desde el gobierno provincial les habrían ofrecido unas 26 chapas.
“La provincia es muy poco lo que nos ofrece. Nos quieren dar 26 chapas y nosotros tenemos 35 casas voladas. Si tenemos que cubrir tenemos que hablar de 300 o 400 chapas. Te da impotencia que te digan que van a dar eso”, resaltó. “Tenemos 8 casillas que no están más. Hay que hacerlas completas”, agregó. En este sentido, manifestó que mantienen buena relación con los propietarios de los aserraderos que “nos darán las tablas para volver a levantar las casillas”.
Recordó que el municipio entregó terrenos a 90 familias, que debieron hacerse cargo de la mensura y de la escritura, para la autoconstrucción. “Algunas hicieron casa de material y otros prefabricadas, que volaron todas”, enfatizó.

Sustento laboral y económico
En la zona, hay aproximadamente siete viveros que fueron destruidos por la tormenta. “Los viveros más chicos será difícil que vuelvan a recuperar sus invernáculos”, dijo Panozzo. En tanto, productor Silva comentó lo inusual del fenómeno “No estamos preparados por esa magnitud de destrozos, desde lo productivo hasta lo habitacional. Fue una franja de 10 km de ancho con dirección de oeste a este, que terminó en Salto (ROU), donde también hizo destrozos”. Ubicó el fenómeno “desde la (ruta) 015 que va a la represa y la nueva ruta que une la N° 14 con Villa Zorraquín”.
“Estamos acostumbrados a la granizada pero a los minutos empezó el viento que voló todo. Fueron 5 o 10 minutos de esa ráfaga de viento fuerte. El daño es inexplicable con palabras. Muchas cortinas de las quintas cítricas han caído y cortaron las líneas de luz, hay postes de hormigón quebrados por la mitad”, describió.
Sobre el sustento laboral de los vecinos del lugar, quienes además tienen afectadas sus viviendas, Silva dijo que hay viveros “cuyas estructuras cayeron al suelo (…) los eucaliptos están quebrados al medio, forestaciones enteras”.
De esa manera puso en evidencia los riesgos en la continuidad de la actividad laboral y, consecuentemente, el sustento económico de la zona. “Mucha de la gente trabaja en los viveros de la zona y si esos viveros no están en pie, el daño será muy importante a nivel económico para la zona”, remarcó el productor, agradeciendo la solidaridad y la predisposición de sus pares de la región.
Fuente El Heraldo
![]()
