La salud en rojo: un semáforo en la guardia y la incertidumbre de 15.000 afiliados del PAMI

Un sistema de colores define en la guardia del Sanatorio Concordia si un paciente puede ser atendido o no. Jorge López, integrante de la Mesa de Jubilados y Pensionados de la Plaza 25 de Mayo, explicó ayer a DIARIOJUNIO: “si tenés un dolor de cabeza, es verde, podés seguir. Si estás más o menos, estás en amarillo, tenés que esperar dos o tres horas. Si está en rojo, ahí sí te atienden”. Para los jubilados, los colores son la representación gráfica de la incertidumbre que atraviesa la atención del PAMI en Concordia, en medio de restricciones, demoras y un conflicto por la actualización de los aranceles.

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La explicación de las autoridades del Sanatorio es que no se atienden los códigos de urgencia verdes y amarillos por guardia. Los códigos de triage (método de evaluación rápida que se usa en los servicios de urgencias) se dividen en cuatro colores para determinar los tiempos de espera en una guardia: azules, verdes, amarillos y rojos. El rojo es una emergencia con riesgo de vida. Requiere atención médica inmediata. El amarillo, una urgencia moderada o grave, pero estable, requiere atención prioritaria y rápida. El verde es un caso leve sin riesgo vital y la consulta puede demorar porque se atienden primero los casos graves. En cambio, el azul es la atención no urgente: se trata de consultas médicas que suelen derivarse a los consultorios externos. Sin embargo, en el Sanatorio Concordia, se los utiliza para saber si pueden recibir atención o no.

Desde la Mesa de Jubilados y Pensionados de la Plaza 25 de Mayo señalaron que los problemas en la atención en el Sanatorio comenzaron hace cuatro o cinco meses. Puntualmente, desde el 1° de mayo pasado, están restringidas las consultas a los especialistas, las cirugías programadas no urgentes; solo se autorizan las urgentes y las derivadas de tratamientos oncológicos.

José Ramón Cabrera, integrante de la Mesa de Jubilados, sostuvo que la responsable del Pami Concordia, Karina Bernardi, les aseguró que los pagos, cerca de $ 370 millones mensuales, son depositados y cobrados en forma regular. Pero puso énfasis en que no hay correlación entre el pago y la atención que reciben los afiliados.

En la plaza recibieron los testimonios de jubilados que deben operarse, pero no tienen fecha. “Les dicen que no tienen fecha o dentro de tres o cuatro meses”, indicó. Además, sostuvo que hay jubilados que padecen enfermedades oncológicas que no tienen acceso o que deben aguardar la llegada de medicamentos.

Un ‘semáforo’ de guardia establece prioridades para la atención. Pero en el Sanatorio Concordia, debido a la falta de actualización de valores determina quien puede ser asistido y quien no.

Sin actualización de aranceles

El 8 de julio pasado, Andrés Lemesoff, presidente del directorio del Sanatorio Concordia, dijo a DIARIOJUNIO que “es real” que el PAMI no tiene deudas con esa institución de salud. “De lo que se ha facturado, solo hay un atraso de casi 30 días en un 10 o 15 % de las facturas pendientes de cobro”, explicó.

El reclamo es otro. Se trata del atraso en la actualización de los aranceles. Lemesoff dijo que llega, en este momento, a casi un 125 %, contando el período que abarca de diciembre de 2023 a junio de 2026. “Eso es lo que se le está reclamando, la falta de actualización de aranceles”, manifestó.

El médico remarcó ese día que el atraso es igual o peor que una deuda. “Un 125 % es una brecha bastante importante. Estamos facturando a valores de 2024 y asumiendo costos de mediados de 2026”, dejó en claro.

Y, a partir del 1° de septiembre, si no se produce una recomposición de los valores arancelarios, podría originarse la rescisión del contrato con el Pami. El Concordia comenzó a abonar, desde el mes pasado, los salarios en dos cuotas. Cabrera, incluso, sostuvo que podrían entrar en concurso de acreedores desde el 1° de octubre.

El responsable de la Mesa de Jubilados aclaró que no está velando por la salud financiera de la entidad médica. Pero transparentó su preocupación por las fuentes de trabajo del personal, además de la incertidumbre sobre quién absorberá la atención de los afiliados al Pami. En la Mesa preocupa la situación de las 30 camas de internación que tienen como destinatarios prioritarios a los jubilados.

Un reclamo que llegó antes a Paraná que a Concordia

“Hicimos una nota que enviamos a todos los concejales, a funcionarios del municipio, a funcionarios provinciales y nacionales, y a legisladores nacionales y provinciales para que tomen cartas en el asunto”, manifestó Cabrera.

Los legisladores provinciales del bloque justicialista presentaron un proyecto de declaración para manifestar su preocupación por la situación y reclamar medidas urgentes que garanticen la continuidad de la atención de miles de jubilados y pensionados. La iniciativa fue impulsada por la diputada provincial Silvia Mariel Ávila y lleva las firmas de Lorena Arrozogaray, Andrea Zoff, Enrique Cresto, Silvina Soledad Deccó y Yari Demian Seyler.

Tampoco hubo respuesta desde el Congreso de la Nación. López sostuvo que enviaron notas a los diputados nacionales Gustavo Bordet, Marianela Marclay y Guillermo Michel, y al senador Adán Bahl. “Todavía no nos contestaron”.

Lo curioso es que, hasta el lunes pasado, la nota tuvo más repercusión en Paraná, a más de 260 km, y no en el Concejo Deliberante de Concordia, ubicado a 100 metros, la ciudad donde 15.000 jubilados podrían quedar sin atención. “Dejamos en la oficina de cada concejal, lo recibieron los secretarios”, sostuvo López. No pudieron dialogar con los ediles. “Encontrar a un concejal de mañana es como que me lleves a misa a las 7 de la mañana”.

De cualquier forma, sostuvo que no hubo ningún eco en los ediles. “Ninguno dijo: ‘¿Qué pasa en el PAMI? ¿Qué va a pasar el 1° de septiembre o el 1° de octubre?’”, mencionó. Si bien no es de extrañar que los ediles del oficialismo no tomen nota del reclamo, llamó la atención que en el PJ no se hayan pronunciado. Ayer, las concejales Carolina Amiano y Claudia Villalba aseguraron que no estaban al tanto de la nota e iban a consultar a sus colaboradores. Amiano remarcó que se enteró del reclamo de manera personal, pero no le había llegado el escrito, a pesar de que fue presentado a principios del mes pasado.

Un viaje con muchas incógnitas

¿Cuáles son las perspectivas de que haya una respuesta positiva a los planteos de una institución privada desde Buenos Aires cuando la obra social les adeuda a las provincias por la atención de los jubilados en los hospitales públicos? El 18 de julio pasado, el ministro de Salud de Entre Ríos, Daniel Blanzaco, confirmó que hay una deuda de más de 1.700 millones de pesos de PAMI con los hospitales públicos de la provincia.

Lemesoff aseguró que en pocos días más viajará a Buenos Aires para tratar de encontrar una salida a la situación. Viajaría con la responsable del Pami Concordia. López dijo que el médico les confió que se inclina más por la posibilidad de que le respondan negativamente. Y se basó en que a un prestador de la zona sur, de Capital Federal o del Gran Buenos Aires, que administraba cuatro o cinco sanatorios y reclama actualización de los aranceles, le indicaron que no se iban a otorgar aumentos.

López mencionó que el Hospital del Pami de la ciudad de Hurlingham, ubicada en la zona oeste del Gran Buenos Aires, atraviesa un proceso de vaciamiento. Pacientes y trabajadores aseguran que hay médicos de cabecera que abandonan el sistema por demoras en los pagos, profesionales que pierden parte de su cartera de afiliados, prestadores que suspenden la atención y turnos otorgados con meses de anticipación que terminan cancelándose sin una nueva fecha disponible.

Desfinanciamiento menemista

Cabrera dijo que en Concordia hay 15.000 afiliados al Pami que se atienden en el Sanatorio. “No le podemos encontrar explicación a lo que está ocurriendo”, reflexionó. López apuntó al gobierno libertario, que está produciendo una situación de desamparo a los afiliados del Pami. “Con la excusa del déficit cero están desfinanciando la salud pública”.

Más adelante, López recordó que, durante un diálogo que mantuvieron en agosto de 2025 con la ministra de Salud de la provincia, Verónica Berisso, en el Centro de Convenciones de Concordia, cuando reclamaban por la falta de actualización de los aranceles del sector de salud que atiende a personas discapacitadas, la funcionaria les confió que la Provincia podía llegar a hacerse cargo de la atención de ese sector. López la previno. “Que no vaya a pasar lo que pasó con el Turco Menem, que nos pasó las escuelas y los hospitales, pero no pasó la plata”.

Aun así, ante los hechos expuestos, hay quienes no lo ven y otros que no lo quieren ver. “Los que no quieren son los que lo votaron porque están arrepentidos y no se animan a decir: ‘Lo voté y estoy arrepentido’”, dijo López

Fuente Diario Junio

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