Una historia que no termina más: se conocieron detalles de las obras en la Ruta 18

ruta-18-mal-estado-300x167Luego de la reunión cuasi-secreta que intentó realizar Vialidad Nacional en San Salvador, donde escucharon los reclamos por el tramo deplorable de la Ruta nacional 18, se dio a conocer un informe detallado de las obras.

Inicialmente la obra de recuperación de la calzada actual las debía ejecutar el Concesionario del Corredor Vial N° 4, (Carreteras Centrales de Argentina S.A.) quien resultara adjudicatario de la licitación efectuada por el Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) en el mes de octubre de 2008, y cuyo contrato se iniciara en el mes de abril de 2010. Dentro de dicho contrato, las obras se encontraban previstas durante el primer año de Contrato, pero por diferentes causales las mismas se fueron postergando, hecho que sucedió con la totalidad de las obras previstas por el concesionario en todo el corredor que componen las Rutas Nacionales N° 18, N° 19, N° 34 y N° 38 (abarca las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba).

A todo esto, explicaron que iniciado el Contrato por el cual se ejecutan las obras de la autovía en el mes de mayo de 2011, y durante la elaboración del proyecto (que según contrato está a cargo de la empresa Contratista), se verificó el inconveniente suscitado por la presencia del gasoducto en la misma zona, situación que llevó a modificar el diseño previsto inicialmente para la autovía, ya que en caso de necesitar efectuarse el traslado del gasoducto la obra sufriría un sustancial incremento en los costos, como así también generaría la necesidad de proceder con expropiaciones de mayores dimensiones y en prácticamente la totalidad de la longitud. Ante ello, se debió adoptar la ejecución de la autovía con un perfil de calzadas adosadas, sin cantero central, separadas por una baranda de hormigón tipo New-Jersey.

Ante este nuevo diseño, expresaron, resultaba imposible mantener la coexistencia de dos contratos diferentes para hacer las distintas obras, -es decir- una empresa para la autovía y otra empresa para la recuperación de la calzada existente; ya que la coordinación necesaria de los trabajos resultaría muy dificultosa.

De tal forma, mediante una Modificación de Obra se tramitó ante la Casa Central de la DNV la incorporación de las obras de recuperación de la calzada antigua al contrato de la autovía. Esta Modificación de Obra resultó aprobada en los últimos días del mes de abril del corriente año, con efecto sobre el contrato a partir del pasado mes de mayo. Desde esa fecha, la contratista de la autovía (UTE Lemiro Pablo Pietroboni S.A.- Panedile Argentina S.A. – Luis Losi S.A.), es responsable del mantenimiento del tramo (entre los citados km. 217 y 241), y de las obras de recuperación de la calzada, conjuntamente con la ejecución de la autovía.

Ahora, si bien los trabajos sobre la calzada existente dieron inicio a partir de los últimos días del pasado mes de julio, la realidad es que en razón de las características de los trabajos, por los cuales se efectúa una reconstrucción total del pavimento a partir de un reciclado de la calzada actual y posterior ejecución del nuevo paquete estructural y nuevo pavimento, es dable destacar que resulta indefectiblemente necesario avanzar previamente con la ejecución de la nueva calzada, la cual una vez en condiciones de transitabilidad es utilizada como desvío de obra, para permitir el cierre de la calzada vieja para su demolición y reconstrucción. Esta operatoria de trabajo se está desarrollando actualmente a buen ritmo, encontrándose al presente un desvío habilitado de aproximadamente 2 km longitud, permitiendo de tal forma las tareas de reciclado del pavimento antiguo, las que se encuentran en pleno desarrollo dentro del tramo desviado.

Operativamente, el avance continuará de ésta manera, es decir, generando desvíos sobre la nueva calzada ejecutada (con obras parcialmente finalizadas), y procediendo a la recuperación de la calzada vieja de la Ruta 18 prácticamente en forma simultánea.

Es importante hacer notar que, previamente a la ejecución de la segunda calzada, o calzada nueva, debieron realizarse tareas como ser: obtención de permisos de ocupación y/o expropiación de terrenos afectados para permitir la toma de posesión de la traza en la zona de los retornos (únicos sectores donde las calzadas de la autovía se encontrarán separadas), ejecución de alcantarillas transversales y laterales, ejecución de obras de protección del gasoducto en los tramos que por su ubicación respecto de la calzada requiere de estas obras especiales de seguridad, etc. Todas estas tareas previas posibilitan la posterior ejecución de terraplenes, estructura, y pavimento, hasta su posible utilización provisoria como desvío de obra. Es decir que realmente las tareas se han iniciado hace un tiempo bastante más considerable que los dos (2) meses que efectivamente se han visualizado en la recuperación parcial de la calzada antigua.

Por otra parte, también resulta importante destacar que previo al inicio de las tareas de protección del gasoducto, resultó necesaria la obtención de la aprobación de la operadora del mismo, hecho que requirió un considerable tiempo de tramitación administrativa, el cual inclusive se desarrolló en forma previa a la obtención de la aprobación de la incorporación de los trabajos en el contrato.

Por lo dicho, se puede expresar que al presente –y desde la aprobación de la Modificación de Obra-, las labores están centralizadas casi exclusivamente en dicho sector, a fin de permitir la recuperación de la transitabilidad en condiciones óptimas en el menor tiempo posible. Los avances serán fácilmente verificables por los usuarios, estimándose que en unos 8 a 10 meses más la transitabilidad presentará una mejora notable.

Los representantes de la Contratista, por su parte, presentaron su compromiso para extremar las medidas correctivas pertinentes para lograr un adecuado estado de transitabilidad en los tramos aún no intervenidos, como así también expresaron que procederán a incrementar la cartelería precautoria y las medidas de seguridad colocadas, a fin que los usuarios se encuentren debidamente informados sobre las condiciones en las cuales transita.

Asimismo, la totalidad de los concurrentes coincidieron en la necesidad de requerir de las fuerzas de seguridad (Policía de Entre Ríos y Gendarmería Nacional) y a la Agencia Nacional de Seguridad Vial la implementación de controles que garanticen el cumplimiento por parte de los usuarios de las velocidades máximas indicadas y demás medidas de seguridad indicadas. Debe tenerse en cuenta que actualmente la Ruta Nac. N° 18 en ese sector se encuentra en condiciones de tránsito, pero a velocidades propias de una obra en construcción y/o reparación, indicándose al efecto velocidades máximas recomendadas muy inferiores a las propias de una vía de ese tipo, que se encuentre en condiciones normales.

En lo que hace al sector comprendido entre la intersección con la Ruta Provincial N° 38 (o Av. Malarín) y el km. 217, los representantes de la DNV expresaron que ya se están efectuando las gestiones para la inclusión de la recuperación de la calzada en el contrato de la autovía, atento que se considera adecuado también proceder a la reconstrucción del pavimento; obra que la Concesionaria del Corredor N° 4 no tiene prevista al presente en el mismo sector. Mientras tanto, se aclaró, el mantenimiento del mismo permanece bajo la responsabilidad de Carreteras Centrales de Argentina S.A.

FUENTE: Y AHORA QUÉ PASA?/ REPORTE CUATRO

 

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