Revelan que Bahl pagaría dobles remuneraciones a quienes llevó como adscriptos al municipio

l_1625736754 En medio de la pandemia y pese a la crisis, desde el año pasado el intendente de Paraná, Adán Bahl, “paga doble sueldos a las casi 100 personas que llevó como adscriptas al municipio”, reveló un informe publicado por la Revista Análisis, en su edición de este jueves.

Algunos perciben un total de más de 400 mil pesos mensuales, según pudo comprobar una investigación periodística de varios meses, que lleva la firma de Daniel Enz. El sistema determina que haya funcionarios de primera y de segunda en la comuna. Como contrapartida, los secretarios más conocidos, como Eduardo Macri, Santiago Halle o Guillermo Federik, solamente perciben un sueldo que no supera los 130 mil pesos, al igual que todos los concejales del frente justicialista.

El municipio paranaense tiene funcionarios de primera y de segunda. Así se podría entender a partir de las disposiciones del intendente Adán Humberto Bahl, al aplicar un criterio para quienes llegaron como colaboradores a su equipo de trabajo, provenientes de estructuras del Estado entrerriano y quienes en diciembre de 2019 fueron seleccionados para sumarse a su gabinete y no tuvieron experiencia en sus alrededores, cuando fue ministro de Gobierno o vicegobernador.

Un relevamiento de Análisis, en documentación que consta en la propia Secretaría de Economía Municipal, permitió determinar que, pese a que la normativa legal no lo permite, Bahl ordena pagar a esos funcionarios adscriptos al municipio el sueldo que cobraban en el gobierno provincial, pero también el de funcionario municipal. O sea, una doble remuneración que no deja de ser un privilegio para los integrantes de su equipo de trabajo, donde, a raíz de tal determinación, hay sueldos que, en la sumatoria, llegan a percibir más de 400 mil pesos por mes o en otros, superan los 350 mil.

Es decir, sueldos superiores a los del gobernador o los ministros del Poder Ejecutivo entrerriano y que solamente se podrían equiparar con fiscales o camaristas del Poder Judicial o de algunos funcionarios del Tribunal de Cuentas, que muchas veces tienen ese tipo de ingreso e incluso algo superior. Incluso superan holgadamente al intendente Bahl, que percibe 112.146 pesos por mes o su viceintendenta, Andrea Zoff, que cobra un poco más: 145.027 pesos.

La medida se empezó a cumplimentar desde los primeros meses del año pasado, en plena pandemia y crisis económica del país y la provincia, en momentos en que se le exigía a la clase política un acompañamiento a la grave situación que se estaba viviendo en la mayoría de las familias argentinas, que no tenían vinculación con el Estado. Pero evidentemente, en el municipio de Paraná no se entendió de esa manera, pese a las constantes declaraciones públicas en contrario o a la realidad en ámbitos de la Salud entrerriana, donde un director de hospital de Paraná o Concordia cobran 120 mil pesos por mes.

Bahl, antes de ganar las elecciones para ocupar el sillón del fallecido Sergio Varisco, primero se comprometió con su gente del Senado a ubicarlos en planta permanente previo a su partida de la Vicegobernación. La medida sorprendió a propios y extraños, porque fue un lote importante de gente que dejó en el área del Senado, ente ellos hasta familiares directos. Y a posteriori se plasmó el otro pacto: las más de 100 personas que acompañarían a Bahl en la gestión comunal desde el 11 de diciembre de 2019, seguirían percibiendo el sueldo de la repartición de origen, pero, a la vez, cobrarían un adicional municipal, que luego se transformaría en lo más parecido a una remuneración mensual.

Ese plus en sus ingresos fue clave para la mayoría de ellos, a la hora de decidir si permanecían donde estaban o resolvían optar por desembarcar en el municipio. Bahl, como exauditor del Tribunal de Cuentas, lo primero que hizo fue enviar una consulta al respecto al organismo de control. Lo hizo casi a la semana de asumir. El TdC, a través de una resolución firmada por el entonces presidente, Federico Tomas y el vocal José Luis Gea Sánchez, le indicó que podía abonarle a los adscriptos que llegaran solamente un adicional, a modo de compensación por tareas de importancia realizadas en la función pública, además del sueldo completo del organismo de dónde procedían. Bahl en la consulta incluso mencionó la existencia de una ordenanza municipal en tal sentido.

Ese pago de haberes municipales no se concretó desde diciembre de 2019, cuando arrancó la administración Bahl. En principio, los adscriptos provenientes del Senado entrerriano, el Ministerio de Gobierno, de Planeamiento, Desarrollo Social, la Secretaría de la Producción, el Consejo General de Educación, la empresa ENERSA o la Universidad Autónoma de Entre Ríos, comenzaron a percibir, además del sueldo, lo más parecido a un reconocimiento mensual como funcionarios de la comuna. Ello constituía un escaso porcentaje del sueldo municipal que cobraban los otros funcionarios nombrados y no adscriptos.

Con el correr de los días y tras las exigencias al intendente -en función de lo que supuestamente se había acordado antes de asumir como intendente-, algunos en febrero y otros en marzo, empezaron a percibir el equivalente a un sueldo completo como colaboradores en la comuna, que, obviamente, engrosa notablemente sus haberes y se diferencia de modo importante del resto de los funcionarios.

(Más información en la nota de cuatro páginas de la edición gráfica número 1122 de la Revista Análisis del jueves 8 de julio de 2021)
Fuente: Revista Análisis

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